Video llamada

Desde que se estableció la primera llamada telefónica en 1876, la comunicación por esta vía venía siendo un simple proceso de descolgar, entablar la llamada y recibirla. Sin embargo, desde la irrupción del primer iPhone, en 2007, el teléfono ha dado un salto sin precedentes y ahora es capaz de enviar y recibir texto, imágenes, video, conectarse a Internet, realizar videoconferencias. Las posibilidades del terminal se han disparado en menos de una década y hoy en día la voz es un servicio más, ni siquiera el fundamental para muchos de los actuales usuarios.

Este cambio de paradigma debe ser revisado por operadores y prestadores de servicios, como recomienda el experto Tobias Goebel en una reciente entrada de su blog (http://goo.gl/p9DWCz).

Hoy en día casi la mitad de los adultos del planeta utiliza al menos tres dispositivos conectados diariamente (smartphone, tablet, PC, portátil incluidos). Por eso, reducir la conexión con el cliente al mero canal de voz es un planteamiento muy restrictivo. Muchos de los clientes de una empresa podrían aumentar su fidelidad a una marca o empresa y realizar más compras, si se le ofrecen nuevas formas de contacto y relación.

Tecnologías emergentes, como WebRTC,  ya se están empleando para integrar video a las conversaciones en directo y se ofrezcan nuevas aplicaciones de telemedicina, soporte técnico y todo tipo de servicios.

El móvil no es sólo un canal, sino más bien una plataforma para integrar toda una variedad de canales. Cada uno con sus pros y sus contras.

Es hora de darse cuenta de que sólo ofrecer conversaciones telefónicas al cliente ya no resulta suficiente para proporcionarle una experiencia convincente.