Realidad Aumentada

Quizás resulte más fácil asociar la realidad aumentada a los videojuegos o a la industria del entretenimiento, pero lo cierto es que estamos comenzando a presenciar su aplicación en muchos y diferentes sectores de actividad.  El e-commerce es probablemente el más obvio, puesto que tiene la necesidad de mostrar productos de catálogo que no pueden verse directamente en una tienda.

De hecho, el retail en general se ve positivamente afectado por la realidad aumentada, porque, aunque se cuente con una tienda física, la experiencia de poder visualizar con detalle el producto le ahorra al consumidor el desplazamiento hasta ella. Es así como marcas de ropa, accesorios, muebles y decoración del hogar están ofreciendo aplicaciones que hacen posible previsualizar cómo quedaría una lámpara en nuestro comedor, o cómo nos sientan unas gafas, antes de comprarlas.

De todas maneras, no sólo el retail se ve beneficiado por esta tecnología. Otros sectores como el de la publicidad, el turístico y el educativo, ofrecen experiencias interesantes que están cambiando el paradigma de la relación del usuario con su entorno.

Entre las ventajas para las organizaciones que integran la realidad aumentada como un canal más para la comunicación con su público objetivo, se encuentran que el cliente puede involucrarse mucho más con la marca, porque es partícipe de la experiencia. También destaca el hecho de que el usuario es mucho más autónomo, dado que se le ofrece una herramienta para que busque la información por sí mismo. Este punto es fundamental, ya que el cliente que quiera dirigirse a un Contact Center, lo hará de forma mucho más concreta  porque cuenta con una información más detallada. También es probable que mejore su engagement con la marca, pues siente que está siendo atendido con más eficiencia.

Para poder integrar la realidad aumentada a los productos y servicios que ofrece su empresa, es recomendable que se entiendan bien las necesidades y el comportamiento de aquellos públicos a los que va a dirigida. Saber el perfil del usuario potencial, así como en qué contexto va a utilizar la aplicación que se está desarrollando, resulta muy útil para el diseño de una experiencia de usuario avanzada.

En el uso de las nuevas tecnologías, más que innovar porque los competidores lo hacen, conviene implementar aquellas funcionalidades que mejor se adapten a las características de su empresa, de sus clientes, y al tipo de comunicación que se quiere tener entre ambas partes. Para ello, es preciso saber qué se quiere comunicar y con qué objetivo, de manera que se utilice la realidad aumentada para complementar y enriquecer la información, con la que ya cuenta una persona en el mundo físico.

La clave será, por tanto, la simplicidad. Hay que evitar saturar al usuario con datos que no necesita o que lo estimulan demasiado, y en especial, que lo aíslen totalmente de la realidad que lo rodea. La realidad aumentada está llevando al consumidor a una experiencia de usuario más completa y eficiente, que optimiza la comunicación de las empresas con su público objetivo y, por tanto, a una atención al cliente, más personalizada.