Datos

Las empresas escuchan más que nunca a los clientes, que, por su parte, tienen cada vez más vías para hacerse oír. Correo electrónico, chats en la Web, Twitter, Facebook, LinkedIn, incluso la llamada telefónica normal, se combinan  continuamente.

Pero es bien sabido que no siempre coincide lo que expresa un cliente, en un momento dado, con lo que realmente quiere decir. Como consecuencia, se multiplican los datos e informaciones que las organizaciones tienen de sus clientes de forma desestructurada.

Esos datos entrañan una gran oportunidad, como subraya el experto Steve Anderson en TMCnet; “a poco que se utilicen herramientas adecuadas de análisis y minería de datos”, sugiere.

“Es un gran comienzo, pero el esfuerzo no debe terminar ahí”, subraya el autor, quien valora como positivo realizar preguntas abiertas a los clientes, para que las respondan a su manera, y aporten más información sobre sus gustos, demandas reales y percepción del servicio.

Por supuesto, su participación debe ser premiada con ofertas y ventajas que animen su colaboración. Al final, esa información tiene mucho valor para los negocios y debe existir alguna contrapartida, sostiene el analista en esta entrada de blog (http://goo.gl/uYtUNV).