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Una buena comunicación es fundamental para cualquier negocio próspero, independientemente de su tamaño. Las organizaciones están continuamente buscando nuevas formas de  mejorar la conexión y colaboración entre empleados, socios, clientes y proveedores, en tiempo real y a través de cualquier canal, con independencia de las fronteras geográficas.

Las empresas actuales esperan más de las comunicaciones en la nube. Quieren mejorar la eficiencia del negocio, optimizar los flujos de trabajo, mejorar la experiencia del cliente, aumentar la productividad y reducir costes.

Además, insisten los expertos, se espera que la experiencia de comunicación sea continua, con capacidad de cambiar sin problemas desde el chat, vía mensajes o por voz, en redes 3G, 4G LTE y Wi-Fi.

Ante ello, la industria de las comunicaciones unificadas (UC) se frota las manos, ante la posibilidad de desarrollar tecnología fácil de usar, en ordenadores, teléfonos y todo tipo de nuevos dispositivos.

Lo fundamental es desarrollar sistemas  empresariales, con alta disponibilidad del servicio y capacidad de recuperación de llamadas y registros. Muchos departamentos de soporte de TI pueden no tener el personal, el presupuesto o la experiencia necesarios para ofrecer un servicio “siempre activo”,  24×7, y en cualquier parte del mundo.

Además, muchos de los sistemas heredados no pueden seguir el ritmo de la movilidad, la comunicación y la mensajería. Los sistemas rígidos y complejos del pasado son difíciles de manejar y no escalan fácilmente, ni llegan a un verdadero alcance global. Y, mucho menos, no pueden soportar un servicio “always-on”.

Por ello, algunos defienden un nuevo y evolutivo enfoque, llamado ECaaS (Enterprise Communications as-a-Service) o comunicaciones corporativas como servicio, que supone la perfecta integración de voz, vídeo y otros canales, en tiempo real.

Se trata de un modelo de prestación del servicio en la nube que ofrece a las organizaciones la máxima flexibilidad empresarial. Pueden optar por dar acceso a cualquier empleado, en cualquier lugar y con todos los dispositivos. Esto significa que las limitaciones de la tecnología ya no dictan la estrategia de compras de la organización. En lugar de ello, la empresa puede elegir qué aplicaciones utilizar y a qué usuarios y cuándo dotarles de ellas.

Además de unos gastos de gestión operativa más bajos, las soluciones basadas en la nube permiten a los departamentos de TI liberarse de las tareas administrativas de gestión, tales como actualizaciones de software y gestión de parches, que son esenciales para la prestación de un buen servicio. Con una solución basada en la nube, estas tareas están centralizadas, lo que permite al administrador de TI hacer los cambios en la consola de administración que luego se extenderá a través de la red.

Además, una solución basada en la nube ofrece a las organizaciones un mayor nivel de control presupuestario y funcionar con una base de pago por usuario, así como  ampliar la capacidad según sea necesario. también tiene un coste total de propiedad más bajo,  ya que no hay desembolso de capital por adelantado o grandes costes en personal de TI.