Economía Gig

Se lo preguntaba la revista CIO ayer mismo en un artículo firmado por Sara K.White (http://goo.gl/hTTaIF). ¿Qué pueden hacer las empresas para gestionar el cada vez más incierto panorama laboral en el que comienzan a ser legión los trabajadores por cuenta propia, autónomos, freelancers y demás especies? Y ¿puede aplicarse al mercado del Contact Center?, nos cuestionamos nosotros.

Lo cierto es que el panorama laboral es más que incierto debido a que ya un 35% de la fuerza laboral actual está compuesta por este tipo de profesionales. Hasta el punto que se ha adaptado un viejo término que nació el siglo pasado entre las bandas de Jazz norteamericanas, “Gig” que venía a denominar al músico esporádico o independiente que se unía a un pequeño grupo, para realizar una serie de bolos, y que se comprometía durante un determinado periodo de tiempo.

El actual entorno empresarial tiene bastante que ver con este tipo de colaboración, sobre todo en lo que respecta a las relaciones que se mantienen con los proveedores.

Las tecnologías de Contact Center pueden resultar muy útiles en este ámbito también, como herramienta del departamento de recursos humanos que debe atender a muy diferentes tipos de profesional, en un fenómeno que además parece que ira “in crescendo”.

Se trataría de aliviar las pesadas espaldas de estas áreas de gestión laboral, delegando parte de sus responsabilidades en especialistas en tratar con clientes. En este caso, estos usuarios serían los propios empleados de la organización, y en especial los que no tienen contrato fijo.

Desde colaboradores esporádicos a proveedores puntuales que de alguna forma es necesario integrar en los sistemas y tecnologías que utiliza la organización y que además tienen que estar actualizados en las últimas novedades.

De hecho, también está surgiendo un nuevo tipo de organización, denominada PEO (siglas que responden al de Organización Empleadora Profesional) y que contaría con los recursos necesarios para todo tipo de tareas y que, lejos de subcontratarse, se haría cargo de áreas completas de la actividad, como gestión de nóminas y administración de beneficios, compensaciones, cumplimiento normativo, gestión de riesgos o seguridad. Y con el aumento de esta economía “Gig” todo apunta a que se consolidará sin esfuerzo.

Este sistema quita una gran parte del trabajo pesado a los departamentos de RRHH que pueden centrarse en establecer políticas o estrategias internas, o cultura corporativa, sin preocuparse de la farragosa gestión del día a día.

Sus ventajas son numerosas pero la agilidad y simplicidad del sistema puede consolidarse como alternativa de futuro, y quizás abrir oportunidades para los proveedores de tecnologías de Contact Center.