Restructuring

El gigante americano ha anunciado las medidas de reestructuración que va a abordar, tras solicitar su entrada en el capítulo 11 del código de bancarrota de Estados Unidos, dejando fuera sus subsidiarias en el resto del mundo.

La compañía hace frente de este modo a la reestructuración de su balance y reposicionamiento estratégico de futuro, con el objetivo principal de “ser más fuertes y ágiles, así como flexibles”, según reconoce en su propia web (https://goo.gl/7vMx0W).

En el documento publicado se asegura que se van a minimizar las interrupciones del servicio a sus clientes y socios y que este proceso es el mejor camino para devolver la solidez a su negocio, reestructurando su deuda para poder disponer de más recursos de cara al futuro. En concreto se pretende reducir la carga de 4.000 millones de dólares en deuda y, de este modo, contar con mayor capacidad financiera y garantizar su éxito a largo plazo.

La compañía presentará este plan el próximo mes de mayo y el proceso podría completarse en los meses posteriores para terminar saliendo de este capítulo 11 a lo largo del verano.

La firma canadiense insiste en que se trata de una simple reestructuración de deuda que no afectará a su estructura, negocio ni operaciones. En concreto, asegura que “seguimos comprometidos para proporcionar a nuestros clientes y socios los mismos productos de alta calidad y, lo más importante, esto no va a afectar a nuestros presupuestos de I+D, ni a los productos”.

Los planes de la compañía pasan por una “transición suave” al capítulo 11, con una interrupción mínima de la actividad empresarial, y los mismos programas de clientes y partners actuales, incluidos los planes de garantía.